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viernes, 8 de diciembre de 2017

¡Jesucristo: La única esperanza de salvación y vida eterna!

Encontrará abundante paz para su alma y mucha salud para su cargado espíritu todo hombre que deje de pensar tan amablemente de sí mismo…
Cuando cesen sus pensamientos soberbios…
Cuando termine agotada su tan pretendida autosuficiencia…
Cuando agobiado y cercado por todas partes caiga derrotado…
Cuando vencido por sus pecados entienda que nunca pudo cumplir aquello que se le demandaba…
Cuando entienda de una vez por todas que ni en sus mejores días pudo haberse vanagloriado del más mínimo logro u obediencia…
Cuando sepa que la esperanza verdadera y bien fundamentada están Sólo en Aquél que Sí cumplió todo lo que exigía la justicia y la espiritualidad de la ley: ¡Jesucristo!
No encontrará paz jamás ningún hombre que piense que es aceptado por sus oraciones, ayunos, diezmos y demás sacrificios…
Nada cuenta para Dios, sino el estar aferrados a Cristo Jesús.
Nada podemos hacer sin Aquél que logró devolver a la vida a los que estaban muertos en delitos y pecados…
¡Sólo en Cristo somos aceptados!
¡Sólo en Cristo tenemos salvación!
¡Fuera de Él nada existe ni es!
¡Fuera de Él no hay sino desespero y obras propias que no conducen a nada!
¿Eximimos a los Hombres de sus responsabilidades? ¿Los incentivamos a una vida licenciosa?
¡Jamás suceda eso!
Nada más que cesen las alabanzas propias y las obras propias de hombres hinchados de un vano orgullo y presunción inicuas…
¡Qué sea proclamado Cristo!
¡Qué se declare que Toda esperanza de todos los hombres descansa solo en Él, en Su obra, en Su sacrificio, en Su amor, y en Su sola voluntad!
Amén.
Fernando acuña.

martes, 14 de agosto de 2012

"¡Obediencia!"

"Cuando Cristo Jesús nos 'sacó' del mundo, nos eligió, nos llamó para servirle, en ese mismo momento, recibimos su Santo Espíritu que Él nos había prometido. En ese momento recibimos todo lo que necesitamos para 'obedecerlo'. Y quiero resaltar esta palabra: "Obediencia". 
"Quién sabe, uno de los triunfos más grandes de nuestro 'enemigo' es el de hacernos creer, es de el de ocultar de nosotros, como con un velo, que ese mismo día en que recibimos a Jesucristo, ya recibimos de Él 'todo' lo que necesitamos para caminar en obediencia a su palabra. Y digo "Obediencia a su Palabra", no refiriéndome a "Obras de la Ley", a "Códigos Escritos",  sino en la 'Nueva Forma' de "Obediencia al Espíritu", a ese Espíritu Santo que Dios nos dio para, ahora, vivir esa 'nueva vida' en y por medio de su Espíritu. 
"Hermano ya no obedeces a la Ley Escrita, aquél mismo código escrito que nunca pudiste obedecer, pues, no había en ti 'poder' para cumplir lo que la ley escrita exigía de ti. Por eso el Padre nos envió, como un Regalo, totalmente gratuito e inmerecido, el Espíritu de su Santo Hijo, para que ahora sí obtengamos de él, el poder necesario para vivir en triunfo: "El triunfo en la vida Cristiana es una vida de 'Obediencia'". 
"Obediencia a ese bendito Espíritu que Cristo Jesús nos envió y por medio del cual nos adopto como sus hijos.
"Hermanos: Obedezcamos en todo al Santísimo Espíritu que Dios nos ha dado. Pues es por medio de Él que podemos discernir con claridad cuál es la Santa Voluntad de Dios.
"Muchas Bendiciones en el nombre de Cristo Jesús. Amén.

F.D.A.P.

martes, 30 de agosto de 2011

“La oración, la Fe y el Amor: ¡Los sacrificios verdaderos!”

“¡Prepárate, oh alma mía, prepárate!”

“Alaba a Dios, por medio de su hijo amado Jesucristo.
“Invoca, oh alma mía, el nombre de tu Rey y tu Señor, con el fervor de sus elegidos, con el amor de aquellos que fueron apartados del mundo impío como una posesión exclusiva para Dios.
“Confía, oh alma mía, en él en todo tiempo.
“Lejos del señor el hombre es sólo oscuridad, vicio y perdición…
“Ofrece a Dios, por medio Cristo Jesús, un sacrifico acepto y agradable delante del Padre Celestial: ‘Ofrece una plegaria sincera y fervorosa’.
“¡Este es el sacrificio sumamente acepto a los ojos del Señor!”
“Porque no te complaces en becerros… ni en toros cebados, ni en la sangre de machos cabríos… mas un corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios bendito”…
“Acepta sí mi oración y mi alabanza. Da sabiduría a tu esclavo y discernimiento a tu siervo. Entonces pondré por escrito alabanzas a tu santo nombre y contaré las cosas hermosas que ya has hecho por mí: “Como me has salvado, rescatándome de la perdición en la que me encontraba…
“Como has derramado sobre mí tu luz, alumbrando mi oscuridad…
“Como me has mostrado todos mis errores, destapando mis ojos para que vea todas mis iniquidades…
“Como me has hecho comprender todas mis maldades, tocando e inclinando mi corazón a las cosas buenas…
“Como me has otorgado la bendición de tener tu protección, y el ser contado entre tus fieles y elegidos…
“Como has predispuesto a mi alma, para que me interesara por aquellos temas que tú quieres enseñarme…
“Como has derramado tu Santo Espíritu sobre tu siervo, limpiándome de toda mancha y de toda contaminación de espíritu…
“Como me has dado un nuevo nacimiento (muerto estaba yo) por medio de tu amor y la fe en tu sacrificio. La Fe que tengo de que tú has sido enviado por el Padre Eterno para cumplir sus promesas y sus designios…
¡Oh Dios mío! ¡Cuántas son tus obras y tus hechos poderosos!
¡Nadie puede concebir ni comprender la magnificencia de toda tu creación! ¡Es demasiado excelsa para la pobreza intelectual del hombre!
¡Simplemente miran y se quedan atónitos por la complejidad de todas tus obras debajo del sol!.. ¡Y en espacio infinito: secretos insondables!...
¡Prepárate, oh alma mía, prepárate!
“Ofrece a Dios una alabanza aceptable, ofrece a Dios sacrificios en espíritu y verdad”.
Amén y Amén.


F.D.A.P.