Mostrando entradas con la etiqueta bendito el nombre santo del Señor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bendito el nombre santo del Señor. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de marzo de 2014

"Mi alma goza en Cristo Jesús"

"Mi alma goza...
"Cuando me acerco a ti mi Dios, mi alma canta...
"Cuando me acerco a ti mi Señor, mi alma baila...
"Cuando me acerco a ti Cristo Jesús, entonces mi alma vive...
¡Bendito sea mi Dios, el Dios de los que viven para siempre!
¡Bendito seas Señor Jesús, pues de todas tus maravillas y dones me permites disfrutar todos los días!
"Dame entendimiento te suplico, y también discernimiento. Deseo conocer tu voluntad para mí. 
"Ayúdame a tener siempre un corazón alegre y complacido. Sé que debo darte gracias todos días.
"No me desampares ni me abandones nunca mi Dios. Tú estás en todas partes y vives en mí.
"Mis enemigos son muchos y los que conspiran contra mí buscan alejarme de ti. 
"Más ¡alabado seas mi Dios y mi Señor!, siempre estás conmigo y en tu misericordia me guardas. A pesar de mis transgresiones me sostienes y me muestras el camino verdadero. 
"Vivo confiado y a pesar de las dificultades y del arduo camino sé que en todo siempre estás conmigo. 
"Hazme mantener y haz crecer y fructificar está confianza que es ciertamente como un grano de mostaza, más que que cuidada y alimentada por ti, llega a ser el árbol más frondoso y fértil de toda la naturaleza. Amén.
F.D.A.P.

lunes, 10 de marzo de 2014

¡Porque Él nunca deja de amarnos!

"¡Bendito sea el santo Nombre del Señor Jesús!
"Sus misericordias se renuevan cada día.
"Su bondad es indescriptible.
"Su paciencia abundante.
"Su amor infinito.
"Lejos del Señor nada podemos hacer...
"Somos pámpanos muertos, arrancados de la vid...
"Nada producimos sino frutos del orgullo y del pecado...
"Más cada vez que nos humillamos y sentimos el peso de nuestros errores, la vanidad de nuestras vidas y la pobreza de nuestros espíritus, entonces el Señor nos levanta, nos muestra su amor y su misericordia. 
¡Oh cuántas veces nos olvidamos que Jesucristo está a la diestra de Dios y que ruega por nosotros! 
¡Él es nuestro abogado!
¡Él nos defiende, cree en nosotros, nos alienta y consuela!
¡Él está con nosotros siempre y nunca nos abandona! 
"¡Gracias Jesucristo mi Señor!
"Aunque nada merezco, tú, sin embargo, sigues mostrándome tu misericordia todos los días.
¡Bendito sea el Nombre de Jesús para siempre!
¡Porque Él nunca deja de amarnos!
Amén.
F.D.A.P

jueves, 8 de septiembre de 2011

¡Bendice, oh alma mía, al Señor!

“¿Puede haber frase más cierta que esta y que, realmente, expresa el amor de Dios por el hombre?
“Misericordioso y compasivo es el Señor, lento para la ira y rico en Clemencia”
“¡Que cada uno de ustedes que hoy se acerque al Señor, escudriñe cuidadosamente todos sus caminos, y que caiga de rodillas humillado y boquiabierto por todas sus maldades y rebeliones!
“Hermanos, demasiado hemos ya transgredido y provocado al Señor… Hemos amontonado pecados sobre nuestras cabezas como aquél que amontona basura dentro de su propia casa… 
¡Así de inmundos nos hemos hecho!
“No somos merecedores de nada, ni existe una sola buena obra, si es que la hay, que podamos esgrimir en nuestro favor delante del Señor… ¡Dirá en vano el Apóstol que la salvación es por Gracia y Bondad Inmerecidas! ¿Quién de ustedes no se da cuenta de esto?
“Si después de haber transgredido tanto contra el Señor, traspasando sus mandamientos y siendo rebelde a todos sus preceptos, soy arrojado en severa tribulación y angustias ¿Puedo yo entregarme a quejas, delante de él? ‘El Señor me abandonó y dejó que yo siguiera en pos de mis caminos torcidos, para mostrarme la maldad de mis tratos, y ¿Qué diré?
“Luego de haber reflexionado sobre esto, digo junto con David en su Salmo (103):
“Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser bendiga su santo Nombre”
“No nos ha tratado conforme a nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras maldades”…
“Reflexionen ustedes sobre sus caminos, y vean y gusten la misericordia y la bondad del Señor, y den Gloria al Padre Eterno por medio de Jesucristo.
“Hoy canto en mi corazón junto con David: “Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios”
“El perdona todas tus iniquidades y sana todas tus dolencias”
“El rescata del sepulcro tu vida, y te corona de favor y misericordia”
¡Bendice, oh alma mía, al Señor! Amén y Amén.

F.D.A.P.