Mostrando entradas con la etiqueta la obra de marchitamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la obra de marchitamiento. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de febrero de 2011

“El Señor Completará lo que es a Favor Mío”

“Señor Jesús, solemnemente declaro:

¡Bueno es para mí, el que se me haya Afligido!

“No fue sino luego de muchas angustias y aflicciones, que tú, verdaderamente me hiciste consciente de la gravedad de mis Pecados.

Caí de rodillas delante de ti y te rogué y te imploré que me sanaras, que me limpiaras y purificaras mi alma de todos mis errores….

Ciertamente creí que tú, en tu infinita misericordia, me consolarías inmediatamente….

Mas no sucedió así.

En vez de eso me afligiste aún más y más….

En mi desconsuelo creí que por Obras de la carne encontraría el alivio que tanto anhelaba mi corazón….

Pero luego de un tiempo me turbaba rápidamente y caía vencido por mis propias pasiones corruptas….

Sin ver ya más salida posible alguna a mi dolor y la impotencia que me tenía anonadado y perplejo, tú mismo, completaste lo que era a favor mío….

Llevasteis a cabo en mí una Obra de Marchitamiento de Todas las Obras Corruptas de mi carne….

Por medio de tu Espíritu Marchitasteis Todo lo que antes consideraba Excelente, Deleitable y Bueno….

Disipasteis mis Miedos, pues también pensaba que sin eso no podría vivir….

Me mostrasteis la Gravedad de mis errores y me afligisteis; me hicisteis comprender que no podía Terminar en la Carne, lo que había comenzado en el Espíritu….

Más que eso: me demostrasteis que la Verdadera Obra de Revivificación y Sanación, sólo es llevada a su término nada más que por Ti….

Para que nadie tenga derecho a vanagloriarse y declarar Justicia Propia, o se Jacte en sí mismo….

“Oh, querido hermano: Que importante y que Gran Bendición es que el Espíritu Santo lleve a cabo esta Obra de Marchitamiento de nuestras corrupciones y traiga sobre nosotros la Convicción del Pecado y nos lleve a desesperar de nosotros mismos y nos conduzca a caer postrados delante de Cristo Jesús. Porque en verdad la Salvación nuestra proviene y es ejecutada y completada en nosotros, sólo por él. Amén y Amén

F.D.A.P